En breve se va abrir un Spa en Gijón y ya están anunciando en su publicidad Talasoterapia, una majadería que, con el atractivo comercial del término "terapia", se está poniendo muy de moda . Una de tantas "terapias" alternativas que fascinan al consumidor actual que busca el milagro de lo diferente, aparentemente novedoso y fácil.
Les dejo con un artículo publicado este mismo año en la bitácora "El Marplatense Escéptico" el Boletín mensual de la Asociación Para la Difusión del Pensamiento Racional (ADePENSAR) esperando que quienes puedan leerlo tengan información, más allá de lo anecdótico del nombre, de lo que es la talasoterpia en realidad, ya que me imagino que la mayoría leerá el nombrecito y se hará una idea equivocada ante la probable explicación, incompleta y parcial "es una terapia (natural, por supuesto) que utiliza las propiedades curativas del agua de mar".
¿Qué es la talasoterapia? El francés René Quinton, a fines del siglo 19, creyó haber encontrado una serie de "constantes biológicas" las cuales establecían que la temperatura, el medio marino y la concentración salina es la misma en todos los seres vivos porque se originaron en el mar, lo que sintetizó en su "Ley de la Constancia General". ¿Pruebas? ninguna.Publicado por "El Editor" en "El Marplatense Escéptico", febrero 2007.
No contento con su "descubri-miento" Quintón trasladó esta idea a la medicina, aunque no tenía fundamentos para ello. Así, creó la solución isotónica basada en plasma marino a la que bautizó muy humildemente «Plasma de Quinton». ¿Qué significan estos términos técnicos: plasma y solución isotónica? pues: agua de mar.
Según cuenta la leyenda Quinton inició la "terapia" de agua de mar luego de curarse de tuberculosis. Afectado por esta enfermedad habría consultado a un jesuita amigo que le habló de un supuesto texto de Platón que relata cómo unos sacerdotes egipcios hacían "curas marinas". Quintón tomó unos vasos de agua de mar y ¡chau tuberculosis!
El segundo gran salto habría sido suministrar el agua de mar a pacientes de diversas y diferentes enfermedades " tifus, cólera y diarreas, tuberculosis, enfermedades de la piel y desnutrición ". Inclusive se la habría aplicado con éxito vía venosa a bebés prematuros. Sus biógrafos afirman que en sus "Dispensarios Marinos" salvó a decenas de miles de vidas humanas. ¡Sólo con agua de mar!
Las ideas de Quinton son tan sencillas como absurdas: los seres vivos tendemos a imitar el medio marino en nuestro interior porque la vida se originó en el mar, el agua de mar es equivalente a los fluidos presentes en el tejido sanguíneo por lo que la sangre es reemplazable por el "Plasma de Quinton" (de ser cierto lo opuesto sería válido y los peces deberían desarrollarse en un medio sanguíneo), por todo eso (y aunque es falso y aunque sea cierto no tiene nada que ver) el agua de mar cura.
Sus defensores actualmente llegan a los extremos de afirmar que se puede revivir a un perro desangrado si se lo transfunde con agua de mar, o que el medio interno del cuerpo humano tiene la misma, idéntica, composición del agua de mar.
Decía Quinton en 1897 "Hay una identidad fisiológica entre el plasma marino y el plasma humano" y esa fue toda la base de su fantasía. En esa época sus devaneos eran infundados, aunque había cierta afinidad por las curas milagrosas en el ámbito médico. Como nos relatan los historiadores de la UNMDP Irene Molinari, Silvia Zuppa y Daniel Reynoso en 1893 se creó en nuestra ciudad un Hospital y Asilo Marítimo para tratar a niños enfermos de tuberculosis (¿coincidencia?) a través de baños de sol (aunque lo llamaban "helioterapia" ya que parece más serio) y baños de mar al que llamaban... sí: ¡talasoterapia!
Actualmente sabemos que la cura de la tuberculosis se logra a través del tratamiento adecuado para matar el bacilo de Koch, una simple bacteria a la que no afecta el sol ni el mar, por lo que seguir con el argumento que los baños de mar son una terapia médica raya lo criminal.
Los fabricantes de productos milagro venden agua de mar afirmando que tiene capacidades terapéuticas. Son los mismos que redescubrieron a Quinton, ya que cuentan que luego de salvar millones de vidas con agua de mar habría caído en el olvido lo mismo que sus éxitos, pacientes y su tratamiento mágico.
(...)
Una variante de esta pseudomedicina es aprovechada por empresas de relax (spa) que ofrecen las supuestas propiedades curativas del agua de mar a través de baños calientes. Seguramente debe ser muy relajante, pero no es una práctica médica (talasoterapia).
Los oportunistas con pocos escrúpulos aprovechan la moda New Age para aggiornar la técnica de Quintón y hablan de terapias de rejuvenecimiento, energías oceánicas, que el mar capta todas las energías, y de "radiaciones y efluvios cósmicos que ponen en comunicación a todos los elementos con las fuerzas universales" para que un spa ofrezca un baño de mar disfrazado de terapia curativa. En algunos de estos ámbitos no se aplican las inyecciones de agua de mar (o su variante por vía anal) sino que se ofrecen baños con nombre estrambóticos (hidrocinesiterapia, hidromasaje, piscina de chorros, piscina dinámica) y otras prácticas de eficacia dudosa como: cataplasma de fango termal con algas, cataplasma de algas. Pero otros también sugieren tratamientos peligrosos a través del uso del Plasma de Quinton, por ejemplo en este sitio se dice claramente que
"La afirmación de que el AGUA DE MAR es igual a PLASMA, no tiene nada de metafórico. El agua de mar aventaja al mejor de los plasmas sanguíneos."
(...)
El paralelismo con la homeopatía se vislumbra. Cualquiera que quiera iniciar un negocio floreciente no tiene más que echar un vistazo atrás en el tiempo, resucitar cualquier dislate de "teoría" del pasado, actualizarla al nuevo panorama pseudomedicinal que se nos viene encima con el beneplácito de las administraciones.... y a recoger beneficios.
En este caso recordar que Quinton no recibió formación científica alguna.
Leer el artículo entero aquí, ("Agua va").En este caso recordar que Quinton no recibió formación científica alguna.
Fotografía: Renè Quinton.
Etiquetas: pseudomedicinas, talasoterapia, terapias alternativas














































