"la evidencia científica dice que es poco más que un placebo".
¿Poco más? Lo correcto, a vista de la evidencia científica, sería decir nada más. Mal comienzo. Pero sigamos leyendo. Empieza a desarrollarse en un apartado titulado "Puntos débiles". Promete ¿verdad? Pues no. La autora no se posiciona en la crítica como esperaba, sino que sencillamente hace eco de lo que dicen los detractores. Podría ser interpretado como un signo de objetiva neutralidad, pero desconfío...leo y no se hace mucho eco de los argumentos detractores, sólo se apuntan vaguedades. Nada de los principios químicos que invalidan las propuestas homeopáticas, nada que argumentar contra la apañada idea de "memoria del agua" (que ni se nombra), nada de la inocuidad de sus productos ni de la imposibilidad física de que pasen controles farmacéuticos (¿como se verifica el activo disuelto si ya no existe?). A falta de menciones concretas de puntos débiles nos encontramos con sesgadas frases como:
"Si pusiéramos en una balanza todos los trabajos llevados a cabo con estos productos no s encontraríamos con que el peso de los que han hallado beneficios se reparte prácticamente al 50% con los que desechan esta práctica".
¡Caramba, y eso que estamos en "puntos débiles"! A estas alturas, que son muy tempranas, ya no me parece que el texto esté siendo ni objetivo ni crítico, ni siquiera neutral. Esta ausencia de posición desparece totalmente cuando llegamos al encabezado "Puntos fuertes":
"la alopatía tiene varias lecciones que aprender de la homeopatía. La esencial es el acercamiento a la enfermedad de una manera global (...) y potenciar la relación médico-paciente. Desgraciadamente, en la actualidad un médico alopático no puede, aunque quiera, dedicar más que un par de minutos a cada uno de sus usuarios. Suelen tener la sala de espera abarrotada y está quemado por las deficiencias que se encuentra en el ejercicio de su profesión. Finalmente el perjudicado es el individuo que se siente como un trozo de carne al que le leen el código de barras (...) y le despachan en un tiempo récord. (...) Simplemente esto ya reconforta al paciente".
La autora ya se ha empezado a hacer eco de falacias para que se mire con mejores ojitos a la pseudomedicina en cuestión. ¿Se ha dado cuenta que los homeópatas son todos "profesionales" privados?¿Podría sostenerse este tramposo argumento si los homeópatas trabajasen en un sistema público en ambulatorios, dedicarían entonces tanto tiempo y recursos a los pacientes? Porque no pienso que los médicos (los alópatas) privados atiendan en condiciones precarias y sólo en un par de minutos. ¿No hace, pues, trampa y manipulación al comparar a unos terapeutas privados con el sistema público para poder iluminar como virtuosa a la homeopatía? Por lo demás, nuevamente nada de nada...nada de pruebas de laboratorio, nada de experimentos contrastados, nada de puntos fuertes. Sólo se habla de esa presunta y falaz eficacia administrativa, porcentajes de usuarios de esta práctica (¡menudo punto fuerte!) y de aseguradoras y dineros. Parece que es un punto fuerte que los medicamentos -por llamarlos de alguna forma- homeopáticos sean más baratos. A falta de argumentos químicos hay que contentar al contribuyente.
Y cuando ya me hallaba totalmente desangelado...el remate final. En un cuadro donde nos ilustran con los fundamentos homeopáticos se atreven a incluir un apartado que reza lo siguiente:
"Patologías en las que ha mostrado resultados positivos"...
Y enumera ni más ni menos que traumatismo cerebral, rinitis alérgica, aumento de defensas en pacientes VIH positivos asintomáticos, diarrea infantil, otitis media, dermatitis seborreica, estomatitis inducida por quimioterapia (aquí, además, sostienen que la previene y cura más deprisa que la medicina de verdad), artritis reumatoide y síndrome premenstrual. Mi pregunta es ¿como se ha documentado quien ha redactado esto?¿Cómo puede, en un artículo que empieza informando de lo cuestionable que es esta práctica por la ciencia, terminar por decir que ha obtenido resultados positivos? No se contrastan estas afirmaciones con opiniones detractoras, no se refleja la posición acerca de las mismas de los científicos y médicos. La autora no ha mostrado sentido crítico por ninguna parte. Así, porque si, acaba de establecer que la homeopatía obtiene resultados positivos y se queda tan ancha (por las mismas se puede publicar "dolencias donde la magia ha dado resultados positivos"). Hace trampa dando cancha a que el lector se incline a favor de que la pseudomedicina ciertamente funciona, porque este es llevado a la siguiente reflexión: "si da resultados positivos en unas dolencias es que algo de real tiene".
Y todo ello en una sección de salud. Sería oportuno analizar críticamente las secciones de salud de muchos periódicos y suplementos donde las pseudomedicinas arraigan cada vez más atendiendo, supongo, a razones de mercado más que a divulgación médica. Hace poco leí una sección así que llevaba por título, "Dos problemas dos soluciones". En dos columnitas te daban distintos remedios para una misma dolencia...en una decía "medicina tradicional" y en otra "medicina alternativa", y aquí te juntaban el remedio natural, el homeopático...En definitiva, poco periodismo serio, bastante propaganda encubierta y mucha desinformación. Pero ¿qué vamos a pedir si la sección de horóscopo sigue apareciendo en la mayoría de los periódicos? Si la chorrada vende la chorrada se publica. Que ruede el dinero.
Alguien debería escribir a ese periódico.















































